No pudimos apreciar especies exóticas pero nos encontramos con simpáticas cabras tomando sombra a la vera de un cauce casi seco, y tras atravesar el Valle de Pocholo llegamos a la Boca de la Quebrada y con ello, al embalse Los Cauquenes, a 1100 msnm.
Ya sea porque el paisaje nos enloquecia, ya porque llevabamos muchas horas viajando, o quizás -y probablemente sea lo justo- los efectos de tener hambre, hicimos un concurso de panzas entre mi hermano Miguel Ángel, mi sobrino Ariel, y yo.
El Jurado, mi sobrina Noelia, todavía esta dudando de quién gano. ¡Jachal. Allí vamos!
Concurso perdido. Me parece que le ganaron Profesor
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