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domingo, 10 de abril de 2011

¡Volveremos!


El río Desaguadero, al oeste de las Quijadas, provocó la llanura de inundación en donde crecen el chañar,zampa, romerillo, rosetilla o mata piedra,  verdolaga, algarrobo negro y retamos. Por allí es posible encontrar tortugas de tierra , matuasto, geko y algunas víboras y culebras. Pueden avistarse  loros barranqueros, el pepitero de collar y el chico, la monterita canela y la de collar, el hornero, la chuña chica, el caserote castaño y el verdón, además del ñandú y el cardenal amarillo, asi como el águila coronada y el águila mora, el cóndor y el halcón peregrino.Habitan el guanaco, pecaríes de collar, maras, pumas y especies como el quirquincho chico, conejo del palo y la laucha colilarga baya. Asimismo, en las zonas de médanos se ven pichi ciego y  tuco-tuco, además de gato montés, cuis chico y l conejo del palo, pericotes y el quirquincho, el gato moro y la rata vizcacha colorada. Completan burros y liebres europeas.
En el Parque Nacional Sierra de las Quijadas, donde se filmara "Un lugar en el mundo", hay un clima Árido Serrano, con temperaturas máximas de 24º y mínimas de 10º, con un promedio de humedad del 55 % y en donde predominan vientos del sudoeste. El relleno de la cuenca de Quijadas pudo haber durado unos 20 millones de años y se estima que sucedió entre los 120 y 100 años atrás, durante el período Cretácico de la era Mesozoica. La Formación La Cruz tiene intercalada una capa de lava que fluyó entre los 107 a 109 millones de años atrás, según el Dr. Marcelo Yrigoyen. Se puede observar un sitio con hornillos que parecen haber producido  cerámicas de color gris de paredes finas y detalles decorativos. En imposible no sentirse inmensamente felíz de estar frente a tanta belleza natural. No tengo la capacidad necesaria para trasmitir la emoción que me producen estos paisajes en donde no hace falta una imaginación mayor, para imaginarlo sin la presencia del hombre. O, como los huarpes y los pueblos que le precedieron, podían aquí, encontrar su lugar en el mundo.
La tarde nos corría, el Parque cerraba. Una última mirada y a emprender la vuelta. Por un par de kilómetros, permanecimos callados. Luego al tiempo, coincidimos: ¡Volveremos! A medida que devorabamos el camino de regreso, fue tomando cuerpo la idea de contar nuestrras bellezas naturales, desde la simpleza, desde la visión de una familia en viaje. Porque eso somos: Viajeros. Así nació la idea, la necesidad de crear este espacio: Viajando con los Ramirez
Salimos de San Luís, siempre admirando sus buenos caminos, su limpieza, su belleza. Atravesamos el sur de Cordoba, y viajamos toda la noche para llegar con las primeras horas del día, a nuestros hogares.
Cansados, exhaustos, felices, felices.

martes, 8 de marzo de 2011

Las Quijadas

Durante el siglo XIX y principios del XX estas sierras fueron refugio de bandidos que asaltaban las carretas que cubrían el tramo Buenos Aires - San Juan, y luego partían a la zona de Potrero de la Aguada, donde los laberintos rocosos les garantizaban esquivar la ley. Los bandoleros faenaban vacunos y lo primero en asar y comerse era la quijada. Por esta razón, los carteles de búsqueda ofrecían recompensa por la captura de los "gauchos de las quijadas" y pasaron a formar parte del folclore del lugar, de acuerdo a algunos relatos. Por el antiguo camino de los asaltantes, hoy pasa la Ruta Nacional Nº 147, uno de los límites del Parque Nacional, ubicado a 116 km de la ciudad de San Luis.
La Sierra de las Quijadas esta en la Cuenca de San Luis, mostrando rocas y sedimentos del Mesozoico y Cenozoico (unos 250 millones de años). Vista desde arriba con el Google Earth, presenta la forma de elipse, con eje norte-sur de 35 km. y uno este-oeste de 15 km.. Las sierras se elevaron a partir de los plegamientos andinos (25 millones de años), y la erosión por agua y viento generaron quebradas y valles como el de Potrero de la Aguada. El color rojo fue adquirido por la oxidación de los materiales.
Los descubrimientos paleontológicos de la Sierra de la Quijadas se remontan a 1937, en la formación El Jume. Se han hallado numerosas huellas de dinosaurios, abundantes restos de troncos y raíces petrificadas y algunas placas rocosas con pistas o galerías muy delgadas, que se presume fueron dejadas a partir de la acción excavadora de gusanos. Las primeras excavaciones fueron dirigidas por el Dr. Bonaparte en 1969 y 1970. En 1975 dieron a conocer el hallazgo de una nueva especie de reptil volador (pterosaurio Guiñazui), al cual bautizaron Puntanipterus globosus. Además, encontraron restos de sapos, plantas con flor, crustáceos de agua dulce y una intrincada serie de huellas o marcas dejadas en el fango por acción de los organismos que allí habitaban. El reptil volador Pterodaustro Guiñazui presenta un aparato dentario constituido por varios centenares de dientes finos y delgados que eran utilizados para filtrar alimentos de la laguna, quizás restos de los crustáceos recientemente encontrados o bien algún tipo de plancton. En los estratos de las lagunas se ha encontrado una gran cantidad de troncos y raíces petrificadas.

El agua y el viento excavaron Potrero de La Aguada, anfiteatro natural bordeado por acantilados de hasta 300 metros. Quisiera quedarme aqui, no hay LCD o LED HD que puedan poner frente a mis ojos, semejante panorámica.

miércoles, 5 de enero de 2011

Quebrada del Alazán

Guandacol se encuentra a 45 km de Villa Unión, esta a 1050 MSNM. y en el Siglo XIX era Cabecera departamental. Tiene muchos atractivos pero ninguno de ellos promocionado municipalmente debido a que no parecen interesarle los turistas. Por ejemplo, sabíamos de la existencia del Vallecito Encantado, del Monumento Natural Cerro Bola, las Dunas del Cura Shimpa, Las Flechas, El Olivo Histórico, la Iglesia de San Nicolás (1797), El Distrito Minero de los Nacimientos. Solo accedimos a la ruinas arruinadas por la desidia lugareña, de lo que fuera residencia de Felipe Varela,y casi conocimos la Quebrada El Alazán.
La que fuera residencia del caudillo riojano, está ubicada por la calle principal, San Martin esquina 9 de julio. Esta semi destruida, sin techo, puertas ni ventanas, menos aún, esta protegida por algún tinglado o algo que indique otra cosa que no fuera la intención de borrar del recuerdo de la memoria histórica, a la oposición de los caudillos a los gobiernos centralistas. Es interesante ver lo que fuera el oratorio, y entre las construcciones es de destacar lo bajo de los dinteles de las puertas. En la actualidad depende de la Dirección General de Monumentos Históricos, y sabemos que al municipio se le destinaron partidas para su restauración, obviamente no ejecutadas de acuerdo al destino original. El Cnel. Felipe Varela nació en Huaycama, Catamarca, en 1819 y fue mulero entre La Rioja, Catamarca, San Juan, y Tucumán. En Guandacol conoció al Comandante de Milicias de Guandacol Don Santiago Castillo, que formaba parte de la unitaria liga del Norte, pero más le interesó su hija, Trinidad Castillo, con quien se casó y a la que no volvió a ver cuando debió exilarse siguiendo la ruta que tomaríamos.
Pese a que estábamos muy cerca, no pasamos por el olivo en donde descansara el General Nicolás Dávila y Celada con el ejército auxiliar rumbo a Chile para unirse al General San Martín; se dice que lo plantaron las monjas clarisas hace más de 300 años. Ubicar el monasterio de las monjas era uno de los motivos que me motivaban para conocer la región, tras encontrar una breve referencia sobre ellas en un viejo tomo de historia.
Siguiendo las indicaciones de la simpática farmacéutica, pasamos por el matadero local, y seguimos por el lecho del río Guandacol para transitar los 13 km. que nos llevarían a la Quebrada del Alazán, cuyo nombre responde a la leyenda de un burro orejano que jamás se pudo atrapar.

Cuando llegamos a la entrada, paramos para tomarnos unas foto teniendo como fondo el Rio Alazán, y de pronto, lo impensando. Debimos postergar nuestras ansias de observar las geoformas sedimentarias que recuerdan a las de Ischigualasto y Talampaya, en la puerta de la quebrada que nos impacto por lo lúgubre y pesado silencio interior, porque debímos regresar al observar que probablemente se desatara una tormenta.
Conocedores de los riesgos que implica cruzar un río con creciente, y temerosos de no poder desandar rápidamente los más de 10 km. sobre el lecho de La Troya (toma una hora de buena marcha con una 4x4), no dudamos. Pensando también que estábamos cerca de los pocos conocidos barrales al norte de La Troya, camino hacia la Brava, nos regresamos presurosamente, con mucha rabia, por cierto.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Talampaya arqueológico

Las formaciones Talampaya y Tarjados están presentes en el sector más occidental del Parque Ischigualasto y al este, a lo largo del Parque Talampaya en la provincia de La Rioja. Es un conjunto de rocas de color rojo parduzco. Los estratatos que lo componen son principalmente areniscas (arenas cementadas) alternantes con algunos niveles conglomerádicos (arenas más gruesas con fragmentos de hasta varios centímetros) que representan los sedimentos dejados por los abanicos aluviales al bajar de los bordes de la cuenca. La edad de este grupo de estratos corresponde al Triásico Inferior y hasta el momento no han sido encontrados fósiles de ningún tipo que puedan confirmar con seguridad esta edad.
El bioxido de manganeso se oxida y aparece sobre la superficie de las sedimentaciones, una pátina oscura (barniz del desierto), superficie sobre la cual se realizan los grabados. Las herramientas usadas para la realización de los petroglifos, provienen de lejanos arrastres: cuarzos, basaltos o granitos que fueron puliéndose y llevados a la formas de manos, núcleos, puntas y percutores, con los que punteaban, rallaban y acanalaban hasta unos 3 cms. de profundidad.
Algunas formaciones curiosas, como la cara esculpida naturalmente en la roca, nos dan la bienvenida a los fantástico de los trabajos de campo, poner en condiciones de estudiar a los vestígios culturales del pasado.
Los morteros colectivos se encuentran diseminados en una gran extensión. Algunos se encuentran en ambos lados de La Puerta, y han sido horadados en areniscas desprendidas del cañón. Servían para moler granos, minerales, medicinales, potajes o venenos. Algunos se usaron para quemar alucinógenos o fueron usados como candeleros. Los hoyos, no dejan de producir efectos sonoros de acuerdo al viento.
Algunos bajorrelieves han sido modificados o complementados posiblemente en distintos períodos, pero predominan formas geométricas junto con elementos zoomorfos y es posible que los humanos estén representados con trazos rectos y curvilíneos de manera muy esquematizada, con figuras que probablemente respondan a elementos telúricos y astronómicos. Se destacan las representaciones de rastros de animales y humanos, con detalle especial en algunos de seis dedos. No podemos dejar de asociar con algunos pueblos, como en Äfrica, en donde hay deformaciones congénitas, ni tampoco dejar de relacionar con los que en nuestro país, portan el apellido Seisdedos.
El ciclo agroalfarero quedó grabado en representaciones de guerreros, símbolos rituales, divinidades zooantropomórficas asociados a Ciénaga. En el período temprano vemos incisiones y rayas que ganan en complejidad, guardas combinadas, y finalmente, dibujos concretos.
Entre las representaciones concretas se destacan los guanacos.
Los que corresponden a un primer período o temprano están representados de tal manera que se destaca su belleza estética y es probable que estos bajorrelieves correspondan a la cultura Ciénaga o Cóndor Huasi.
Los del período tardío o más reciente, lo incluyen junto con representaciones humanas y no tienen la técnica de prolijo y pronunciado desbaste, sino que podría decirse que son de una técnica inferior y de una concepción diferente.
Puede observarse una tropa probablemente de llamas atadas entre si y en donde se destaca el sexo, la asociación a la fecundidad.
Uno siempre se queda con ganas de más, pero el tiempo nos limitaba como me limita este espacio para contar sobre la flora, fauna, las aves, la vida extinta y la actual. En fin, somos viajeros y debemos continuar nuestro camino.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Talampaya

Tras dormir en Villa Unión, salimos temprano para Talampaya, que fuera paso obligado desde Chilecito hacia el NO de San Juan. Allí pueden observarse desde fallas geológicas hasta un sitio en donde al pasar por el pequeño matorral La Horca, los viajeros podían ser sorprendidos por salteadores durante la segunda mitad del S XIX e incluso en el S XX (hay vestígios en el sitio).
La busqueda de cobre para el gobierno alemán, trajo al geólogo Alfred Stelzner hacia estas tierras en 1873, pero será recien en la década de 1940, cuando se pone en valor la región y en 1975 se creó el Parque Provincial Talampaya. Antes de que se construyera el camino que une la Ruta Provincial 26 (Km. 144), hasta el playón cercano a la puerta del cañón (14 km.), había que arribar por los lechos de los ríos Talampaya o Tuscal, o atravesando campos. La ruta 26 es solitaria, se asienta sobre sedimentaciones del cuaternario, rodeada por vegetación baja y raleada como jarillas, jumes, retamos, algún algarrobo muy antiguo que toman aguas de las esporádicas lluvias (menos de 100 mm por año), y de las crecientes de los ríos que van de Este a Oeste. El clima, si bien es considerado templado y muy seco, puede pasar de los 40º del día al 0º en la noche. La Muralla hacia el Norte se denomina Sierra de los Tarjados (por sus cortes), y no pasa los 1700 metros.
Dejamos la camioneta en el playón y contratamos una excursión denominada Circuito 1. Los guías, políglotas pero parcos, nos llevaron a través del Cañón, mostrándonos los porque había que declararlo Patrimonio de la Humanidad. En Los Balcones, las crecientes veraniegas del Talampaya, deján materia orgánica en el Jardín Botánico y crean un sitio de verde vegetación, paredones rojos y un cielo tremendamente azul, cruzado por algún oportuno cóndor o alguna águila real.
Al sacarle una foto a mis sobrinos, me di cuenta de la figura que aparecía en el fondo y allí fuimos. Una perfecta representación de un camello y su jinete, al que no tardamos, como todos los visitantes, en relacionar con un Rey Mago.

Pero no era la única semejanza, las ariscas areniscas tallaron representaciones fáciles de asignarles referencias compartidas. De esa manera nuestros agradecidos ojos se posaban en cóndores, tortugas, frailes, etc., etc..
En las zonas de los Chañares y Ciudad Perdida, afloran yacimientos continentales del Primario. A la vida que imperaba en el lugar a través de su larga historia, la sepultó finalmente el desecamiento de los mares, la disminución de las lluvias y el lento e inexorable avance del desierto.
Si hasta aqui todo era asombro difícil de poner en claras palabras, cuando nos llevaron a la zona de los petroglifos, vimos que ... Bah, mejor lo cuento en otra nota.